Laureano Ortega Murillo y el vicecanciller chino, Ma Zhaoxu, destacaron «los avances alcanzados en corto tiempo» luego de que en 2021 Managua restableciera lazos con Pekín
Delegaciones chinas y nicaragüenses han protagonizado varios viajes entre ambos países desde el año 2021, cuando la dictadura sandinista decidió romper relaciones diplomáticas con Taiwán para restablecerlas con Pekín. Daniel Ortega sabe que en su homólogo Xi Jinping está el salvavidas que necesita para rescatar al país que gobierna, sumido en el más profundo autoritarismo y perspectivas económicas poco favorables.
Esta vez, el enviado fue Laureano Ortega Murillo, hijo del dictador centroamericano, quien con su esposa y vicepresidente, Rosario Murillo, tiene como objetivo garantizar que los nuevos planes con China se concreten. Y es que falta poco para culminar la etapa que dará forma al Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones.
El hijo de Daniel Ortega y también asesor presidencial para Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional de Nicaragua, se reunió con Wang Yi, director de la Oficina de la Comisión de Exteriores del Partido Comunista de China (PCCh) para “reafirmar los lazos de hermandad y los apoyos mutuos en todos los campos”. Posteriormente conversó con otros funcionarios como Ma Zhaoxu, el vicecanciller del régimen comunista. Es un desfile de diplomáticos que no incluye a Xi Jinping, como tampoco ocurrió en febrero de este año, cuando hizo otra visita oficial. El dictador nicaragüense no puede viajar, porque podría ser arrestado. Pese a la estrecha relación, su homólogo chino no se molesta en saludar personalmente a su enviado.
Esperado fallo de La Haya
Aunque China apunte a Nicaragua como socio estratégico vital en América Latina, puede que la influencia del PCCh no llegue a todo el territorio nicaragüense, tal como espera el sandinismo.
El motivo está en que la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, definirá este 13 de julio la situación del territorio que Managua se disputa con Bogotá desde 2001 y que comprende la delimitación marítima entre ambas naciones, incluyendo la plataforma continental en la que se encuentra el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, está tan ansioso por la decisión que recibirá el fallo desde San Andrés. En esta situación no importan mucho las coincidencias que este o su embajador, León Fredy Muñoz, puedan tener ideológicamente con Ortega. Por el contrario, Petro defiende que el territorio en disputa pertenece al país sudamericano. Habrá que esperar la reacción de su homólogo nicaragüense una vez que se anuncie la decisión.
